Reestructurar una deuda significa cambiar las condiciones en las que la pagas: cuotas, plazos o intereses. Hay tres vías reales: pagarla, negociar un plan de pago con el acreedor, o cancelarla legalmente con la Ley de la Segunda Oportunidad, y cuál te conviene depende de tu capacidad de pago actual.
Analizamos tu caso sin coste y te decimos con claridad qué vía aplica: plan de pago, negociación con acreedores o cancelación legal.
Contenido elaborado y revisado por el equipo legal de Te Quitamos Tu Deuda · Última actualización: agosto 2026
Hay tres vías reales. Cuál te conviene depende de tu capacidad de pago actual:
Revisamos con qué acreedores tienes deuda y tu capacidad real de pago.
Plan de pago negociado o cancelación vía Ley de la Segunda Oportunidad.
Gestionamos el acuerdo con los acreedores durante todo el proceso.
"Primero analizar, luego decidir. Nunca al revés."
Tu deuda está en impago, o vas a dejar de pagarla
Tienes ingresos, aunque sean reducidos
Tu deuda es con uno o pocos acreedores
Prefieres evitar la vía judicial si es posible
¿Por qué la deuda tiene que estar en impago? Si sigues pagando puntualmente, el acreedor no tiene ningún incentivo para bajarte la cuota. Por ejemplo: si pagas 200 € al mes a una entidad bancaria, no te van a aceptar reducirlo a 150 €. Pero si dejas de pagar esa deuda, es mucho más fácil negociar una quita y un plan de 100 €/mes.
"Si no cumples estas condiciones, por ejemplo, si tu deuda supera tu capacidad de pago actual y futura, la Ley de la Segunda Oportunidad puede ser la vía más adecuada."
Analizamos gratis contigo cuál es la mejor opción para tu caso.
Es un acuerdo con tus acreedores para pagar la deuda en condiciones distintas a las originales: cuotas más bajas, menos intereses o una quita parcial. Es una de las tres vías reales para reestructurar una deuda, junto con el pago total y la cancelación legal mediante la Ley de la Segunda Oportunidad.
En la práctica, sí. Si sigues pagando tu cuota puntualmente, el acreedor no tiene ningún incentivo para reducirla: por ejemplo, si pagas 200 € al mes a Moneyman, no te van a aceptar bajarlo a 150 €. Sin embargo, si dejas de pagar esa deuda, es mucho más fácil negociar una quita y conseguir un plan de pago de, por ejemplo, 100 €/mes.
Un plan de pago reduce o reorganiza la deuda, pero sigues pagándola. La Ley de la Segunda Oportunidad puede cancelarla por completo cuando no tienes capacidad real de pago. Se elige una u otra según tu situación económica.
Sí, pero los acreedores no están obligados a aceptar una quita ni a reducir intereses, y sin conocimiento legal es fácil aceptar condiciones desfavorables. La asesoría especializada mejora las condiciones y evita compromisos que luego no puedas cumplir.
El acreedor puede reclamar la totalidad de la deuda original y reactivar intereses o recargos. Antes de firmar, conviene comprobar que las cuotas son sostenibles; si no lo son, la Ley de la Segunda Oportunidad puede ser más segura.
Sí. Al llegar a un acuerdo de pago o cancelar la deuda mediante la Ley de la Segunda Oportunidad, el acreedor debe eliminar tu registro del fichero una vez saldada o exonerada la deuda que motivó la inclusión.
"Conseguimos un plan de pago que sí podía asumir cada mes."
"Me explicaron que mi deuda no daba para un plan de pago y fuimos directos a la Ley de la Segunda Oportunidad."
"Ahora pago una cuota que sí encaja con mi sueldo."