¿Se puede anular un aval?

CEO de TeQuitamosTuDeuda, autor del artículo sobre si se puede anular un aval
CEO de TeQuitamosTuDeuda, autor del artículo sobre si se puede anular un aval

El hecho de anular un aval supone liberarse de una garantía financiera concedida a favor de un tercero. Un proceso que no solo implica un cambio en las obligaciones financieras, sino que, además, puede tener importantes consecuencias legales.

Por eso, es necesario entender muy bien cuáles son los motivos que pueden llevar a ello y seguir los pasos adecuados para evitar complicaciones legales o financieras en el futuro y proteger nuestros intereses financieros.

Tabla de contenidos

¿Qué es un aval?

Un aval es una garantía financiera que se utiliza habitualmente en préstamos y operaciones comerciales, y que suelen ser emitidos por entidades financieras, como bancos, o por personas físicas. Consiste en una promesa de pago realizada por un tercero en caso de que el deudor principal no cumpla con sus obligaciones financieras.

Actualmente, podemos encontrar dos tipos de avales: los avales bancarios y los avales personales.

Aval bancario

  • Son emitidos por entidades financieras, como bancos, en nombre de sus clientes.
  • Son frecuentes en transacciones comerciales más grandes, como contratos de construcción, licitaciones públicas y contratos de suministro.
  • El banco emisor del aval se compromete a cumplir con las obligaciones financieras del cliente en caso de incumplimiento, proporcionando una garantía adicional al beneficiario.

Aval personal

  • Los avales personales son garantías financieras proporcionadas por individuos en lugar de por entidades financieras.
  • Al ofrecer su garantía personal, el avalista asume la responsabilidad de cumplir con las obligaciones financieras del deudor principal en caso de incumplimiento.
  • Son habituales en préstamos personales, contratos de alquiler y otras transacciones comerciales de menor escala, cuando el deudor principal no dispone de suficiente historial crediticio o garantías.

¿Se puede anular un aval?

✔️ La respuesta corta es sí: se puede anular un aval. Sin embargo, no es un trámite automático. En la mayoría de los casos es necesario contar con el acuerdo de la entidad financiera o, en su defecto, acudir a la vía judicial. Así lo recoge también el Banco de España en su portal Cliente Bancario, donde se explica que el aval es un compromiso de pago asumido por un tercero, lo que convierte su cancelación en un acto jurídico que requiere rigor y documentación adecuada.

Dependiendo de las circunstancias, existen cuatro vías principales para lograr la cancelación:

 ●  Extinción de la deuda. Es la forma más habitual y la más sencilla. Cuando el deudor principal termina de pagar la totalidad de lo adeudado, la entidad emite un certificado de deuda cero y el aval queda extinguido automáticamente. Si no puedes pagar tus deudas, es posible que se puedan cancelar usando la Ley de la Segunda Oportunidad. Si quieres ver si tu caso aplica, nosotros te ofrecemos un estudio de tu caso 100% gratuito y sin compromisos. 

 ●  Acuerdo voluntario con el banco. Es posible negociar directamente con la entidad la cancelación del aval o la sustitución del avalista por otra garantía. La entidad no está obligada a aceptar, pero en muchos casos accede si el deudor demuestra solvencia suficiente.

 ●  Cumplimiento del plazo pactado. En determinados contratos, como los avales de alquiler, la garantía se extingue al finalizar el periodo estipulado en el contrato o sus prórrogas.

 ●  Declaración judicial de nulidad. Un juez puede declarar nulo el aval cuando se acredita que existieron irregularidades en su contratación. Esta es la vía más garantista para el avalista y la que mayor protección ofrece.

Razones para cancelar o anular un aval

Más allá de las vías legales para lograrlo, conviene conocer las razones más comunes por las que alguien puede plantearse anular un aval, algunas de las cuales incluyen:

1

Finalización de la obligación garantizada.

Una vez que el préstamo u obligación para la cual se otorgó el aval ha sido completamente pagado y la obligación garantizada ha llegado a su fin, no hay necesidad de mantener el aval en vigor. Cancelar el aval en este punto libera al avalista de cualquier responsabilidad futura relacionada con la obligación garantizada.

2

Cambio en las condiciones financieras.

Si el deudor principal experimenta una mejora significativa en su situación financiera, puede que ya no sea necesario contar con el aval como garantía adicional. En este caso, el avalista puede solicitar la cancelación del aval si el titular principal ha afrontado la obligación.

3

Desacuerdos legales.

Si surge un conflicto sobre las condiciones del aval o si una de las partes considera que ya no es válido por algún motivo legal, es posible que solicite su cancelación para evitar conflictos en el futuro. En este caso, puede ser necesario obtener asesoramiento legal para determinar su validez y completar correctamente los pasos del procedimiento.

4

Refinanciación.

Cuando se refinancia un préstamo, es común cancelar un aval existente y obtener uno nuevo que se adapte mejor a las nuevas condiciones del préstamo. Para garantizar que todas las partes estén protegidas bajo los términos suele ser necesario cancelar el aval anterior para ser concedido un nuevo aval.

5

Cambio en la relación comercial.

Si la relación comercial entre las partes involucradas cambia, puede que ya no sea necesario mantener el aval. Por ejemplo, si dos empresas deciden separarse o si el tipo de relación comercial cambia, podemos optar por cancelar los avales que se hayan otorgado entre ellas para reflejar la nueva realidad comercial.

6

Disminución del riesgo financiero.

La cancelación del aval también puede estar motivada por el objetivo de reducir el riesgo financiero, especialmente si el avalista duda sobre la capacidad del deudor principal para cumplir con sus obligaciones. En estos casos, cancelar un aval puede ayudar al avalista a proteger sus propios intereses financieros y a evitar posibles reclamaciones en el futuro, pero necesitará contar con el consentimiento del acreedor.

7

Revisión de la estrategia financiera.

A medida que las circunstancias financieras y comerciales van cambiando, es importante revisar regularmente la estrategia financiera y determinar si sigue siendo necesario o beneficioso mantener ciertos avales.

Anulación de avales según el tipo de contrato

Anular un aval es un proceso viable, aunque el procedimiento y las posibilidades de éxito dependen directamente de la naturaleza del contrato firmado. Las condiciones varían considerablemente si la garantía respalda la compra de un vehículo, un arrendamiento o un préstamo personal.

¿Se puede quitar un aval de un coche?

Sí, se puede quitar un aval de un coche, aunque las posibilidades reales dependen de las condiciones del contrato de financiación firmado con la entidad. Si el titular del préstamo ha mejorado su solvencia o ha amortizado una parte significativa del capital pendiente, puede acudir al banco para solicitar la supresión de la garantía personal o su sustitución por otra. También cabe la opción de refinanciar el préstamo bajo nuevas condiciones que no exijan avalista.

¿Se puede anular un aval de alquiler?

Sí, es posible anular el aval de alquiler. Lo normal es que esta garantía termine de forma automática cuando el contrato de arrendamiento llega a su fin, siempre y cuando el inquilino haya pagado todas sus facturas y no deje deudas pendientes. Sin embargo, pueden aparecer problemas si el propietario no entrega un documento firmado que confirme esa liberación o si el alquiler se renueva sin que el avalista haya dado su permiso por escrito.  En estas situaciones, lo más inteligente es que un profesional revise el contrato para anular un aval de alquiler de forma legal y evitar líos innecesarios.

¿Se puede anular un aval de préstamo personal?

También es posible anular el aval de un préstamo personal bajo ciertas condiciones. Lo más directo es cuando la deuda se paga por completo, momento en el que solo hay que pedir al banco un certificado de cancelación para que el avalista quede libre. Si la situación económica de quien pidió el dinero ha mejorado mucho, se puede negociar con la entidad para eliminar esta garantía.  Además, legalmente se puede anular el aval de un préstamo si el banco no informó con claridad sobre los riesgos al firmar, si el importe es exagerado o si existen cláusulas abusivas que te obligan a responder por la deuda igual que si fueras el titular sin haberlo entendido bien. 

Proceso de cancelación de un aval

El proceso para anular un aval puede variar dependiendo de la entidad que lo emitió y de los términos del contrato. Sin embargo, generalmente implica contactar con la entidad emisora del aval y presentar la documentación requerida.

𝟏.  Documentación necesaria

El primer paso es recopilar toda la documentación necesaria para iniciar el proceso de cancelación del aval. Esto puede incluir:

 ●  Solicitud formal de cancelación: es probable que la entidad emisora del aval requiera una solicitud por escrito para cancelar un aval. En ella puede incluirse información detallada sobre el motivo de la cancelación y los detalles específicos del aval, como el número de referencia y la fecha de emisión.

 ●  Comprobantes de pago: si existen tasas asociadas con la cancelación del aval, deben proporcionarse los comprobantes de pago correspondientes.

 ●  Otros documentos exigidos: dependiendo de las políticas de la entidad emisora del aval y del tipo de contrato, es posible que tengamos que proporcionar otros documentos adicionales, como una identificación válida o una copia del contrato original.

𝟐. Contactar a las partes involucradas

Una vez que se haya recopilado toda la documentación necesaria, es importante comunicarse con todas las partes involucradas en el aval:

 ●  Entidad emisora del aval: debemos contactar con la entidad que emitió el aval para informar sobre nuestra intención de cancelarlo.

 ●  Beneficiario del aval: es necesario obtener el consentimiento del beneficiario del aval para proceder con la cancelación.

 ●  Deudor principal: aunque no siempre es necesario, en algunos casos puede ser útil informar al deudor principal sobre la cancelación del aval, especialmente si la relación comercial entre las partes se mantiene en curso y la cancelación del aval puede influir en esa relación.

Una vez que se haya obtenido el consentimiento necesario y se hayan proporcionado todos los documentos requeridos, la entidad emisora del aval procederá, en caso de proceder, con la cancelación y confirmará por escrito la finalización del aval.

Consecuencias de cancelar un aval

La cancelación de un aval puede tener importantes implicaciones tanto para el avalista como para el beneficiario del aval. Por este motivo, es importante estudiar con detenimiento todas las consecuencias antes de proceder a ello.

Para el avalista

 ●  Liberación de la obligación financiera: en caso de incumplimiento por parte del deudor principal, la cancelación del aval libera al avalista de su obligación de pago. Esto quiere decir que el avalista ya no se encuentra legalmente obligado a cubrir la deuda en nombre del deudor principal.

 ●  Mejora de la capacidad crediticia: al cancelar el aval, el avalista puede mejorar su capacidad crediticia al reducir su exposición a la deuda. Esto puede resultar beneficioso si el avalista tiene previsto solicitar un crédito en el futuro, ya que, al tener menos obligaciones financieras, puede mejorar su perfil crediticio.

 ●  Reducción del riesgo financiero: cancelar un aval puede ayudar al avalista a reducir su riesgo financiero, eliminando la potencial responsabilidad y proporcionando una mayor estabilidad financiera y tranquilidad al avalista.

Para el beneficiario del aval

 ●  Pérdida de garantía financiera: la cancelación prematura del aval puede dar lugar a la pérdida de una garantía financiera importante para el beneficiario del aval, dejando al beneficiario vulnerable en caso de incumplimiento por parte del deudor principal, pues ya no tendrá ningún tipo de respaldo para cubrir la deuda.

 ●  Necesidad de buscar otras garantías: es posible que el beneficiario necesite buscar otras formas de garantía financiera para protegerse contra el riesgo de incumplimiento por parte del deudor principal. Con lo cual, puede que necesiten establecerse nuevas garantías o renegociar los términos del acuerdo para reducir el riesgo.

 ●  Impacto en la relación comercial: la cancelación del aval puede influir en la relación comercial entre el beneficiario del aval y el deudor principal, especialmente si el beneficiario dependía del aval como garantía para respaldar la transacción. Esto puede generar dificultades o tensiones, especialmente si el beneficiario considera que la cancelación del aval pone en riesgo su situación financiera.

Consejos legales y asistencia para cancelar un aval

Hay que tener en cuenta que este tipo de procedimientos suelen ser complejos, por lo que es recomendable que busques asesoramiento legal o financiero especializado. Para asegurarte de que todos los pasos se llevan a cabo correctamente y proteger tus intereses tanto como avalista o beneficiario del aval.

1

Conoce tus derechos y obligaciones.

Antes de proceder con la cancelación del aval, es muy importante que entiendas tus obligaciones y derechos tanto como avalista o beneficiario del aval. Un abogado especializado en transacciones financieras puede ayudarte a entender los términos del contrato de aval y cómo afectará la cancelación a todas las partes involucradas.

2

Revisa el contrato.

Analiza el contrato detenidamente para entender las condiciones y términos específicos sobre la cancelación del aval. Es importante que revises si hay alguna cláusula de penalización por cancelación anticipada y que entiendas perfectamente cuáles son los procedimientos necesarios para ello.

3

Ponte en contacto con todas las partes involucradas.

Antes de iniciar el procedimiento, es recomendable que te pongas en contacto con todas las partes involucradas en el aval, incluyendo la entidad emisora del aval, el beneficiario y el deudor principal. Aclara cualquier duda y asegúrate de obtener el consentimiento necesario antes de proceder con la cancelación.

4

Valora diferentes alternativas.

Antes de cancelar un aval, valora si hay alternativas viables que puedan resultar ventajosas tanto del avalista como del beneficiario del aval, como pueden ser la renegociación de los términos del aval o la búsqueda de otras formas de garantía financiera que puedan ser aceptables para todas las partes.

5

Documenta todo.

Antes de proceder con la cancelación del aval, es muy importante que entiendas tus obligaciones y derechos tanto como avalista o beneficiario del aval. Un abogado especializado en transacciones financieras puede ayudarte a entender los términos del contrato de aval y cómo afectará la cancelación a todas las partes involucradas.

6

Busca asesoramiento profesional.

Si no sabes cómo proceder con la cancelación del aval o si tienes problemas legales o financieros, lo mejor es ponerse en manos de profesionales. Un abogado especializado en deudas puede ofrecerte asesoramiento personalizado y ayudarte a tomar decisiones que ayuden a proteger tus intereses.

Cuando anular el aval no es suficiente: la Ley de la Segunda Oportunidad

En ocasiones, el problema no se limita a la garantía en sí, sino a la deuda que hay detrás. Hay avalistas que, al ver que el deudor principal no puede hacer frente a sus obligaciones, se encuentran de repente con una deuda ajena que tampoco pueden asumir. Y hay deudores principales que, aun queriendo liberar a su avalista, sencillamente no tienen capacidad de pago. En estas situaciones, la Ley de la Segunda Oportunidad puede ser la herramienta que lo cambie todo.

Esta ley española permite la cancelación definitiva de sus deudas cuando se demuestra que han actuado de buena fe y que el endeudamiento es genuinamente insostenible.

Para quienes están atrapados en una deuda vinculada a un aval que no pueden pagar, esta ley puede ser la única salida real cuando la vía de anular el aval por medios convencionales no resulta suficiente o no es viable.

¿Cómo puede ayudarte Te Quitamos Tu Deuda?

En TeQuitamosTuDeuda llevamos años ayudando a personas que se han visto desbordadas por deudas que, en muchos casos, nacieron precisamente de un aval firmado sin conocer del todo sus consecuencias. Nuestro equipo de abogados especializados analiza cada situación de forma individual para determinar qué camino es el más adecuado.

Si te encuentras en una situación de sobreendeudamiento relacionada con un aval, ya sea de hipoteca, de alquiler, de coche o de préstamo personal, no tienes que afrontarlo solo. Contáctanos y hacemos un estudio de tu caso gratuito y sin compromisos. 

Preguntas frecuentes

¿Cómo dejar de ser aval de alguien?

No siempre es fácil dejar de ser aval de alguien, ya que no existe ninguna circunstancia legal que establezca una caducidad automática de esa responsabilidad. Las vías para lograrlo son: que la deuda quede saldada, negociar con el banco una novación del contrato para sustituir al avalista por otra garantía, o solicitar la nulidad judicial si el aval fue firmado con falta de información o contiene cláusulas abusivas. El banco estaba obligado a facilitarte información detallada sobre tus obligaciones antes de la firma, y si no lo hizo tienes derecho a reclamar. Más información en el portal Cliente Bancario del Banco de España.

Para cancelar un aval bancario hay que dirigirse a la entidad emisora con una solicitud formal por escrito. El banco no puede exigir requisitos distintos a los contemplados en el documento original, que debe recoger las condiciones de cancelación. En la práctica, se necesita el documento original del aval y una carta del beneficiario que confirme la finalización de las obligaciones y autorice su cancelación. Si el aval bancario contiene cláusulas abusivas o fue firmado sin la información adecuada, existe también la vía judicial para solicitar su nulidad. Más información en el portal Cliente Bancario del Banco de España.

En la mayoría de los casos, la cancelación de un aval requiere el consentimiento del beneficiario, ya que el aval es una garantía a su favor. Sin embargo, hay que tener en cuenta que podemos encontrar cláusulas específicas para cada contrato. Por eso, es fundamental revisar detenidamente todos los términos.

Si un aval es cancelado de forma anticipada, el beneficiario puede perder una importante garantía financiera. Además, dependiendo de las disposiciones contractuales, puede haber consecuencias legales y financieras para todas las partes involucradas. Por ejemplo, el beneficiario podría buscar compensación por la pérdida de la garantía o exigir que el avalista proporcione una nueva garantía en su lugar. Si el aval es cancelado prematuramente, el deudor principal podría tener dificultades para obtener futuros préstamos, ya que el prestamista podría ver esto como un signo de riesgo crediticio.

La duración de un aval depende de lo que establezca el contrato. En muchos casos el aval está vinculado a la vida del préstamo u obligación que garantiza, por lo que se mantiene vigente hasta que esa deuda se resuelva. En otros contratos, como los de alquiler, el aval puede tener un plazo concreto fijado de antemano. Si el contrato no especifica ninguna fecha de vencimiento, el aval se considera indefinido y seguirá en vigor hasta que se produzca alguna de las causas de extinción: el pago total de la deuda, un acuerdo entre las partes o una resolución judicial.

La obligación del avalista no se extingue con su fallecimiento. La responsabilidad derivada del aval pasa a los herederos como parte de la herencia, de forma que, si aceptan la herencia, asumen también ese compromiso. Por eso es recomendable que cualquier persona que vaya a aceptar una herencia compruebe previamente si el fallecido figuraba como avalista en algún contrato, ya que podría encontrarse respondiendo por deudas ajenas sin haberlo previsto.

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